Alimentación para la concentración

Comer bien es bueno tanto para la salud mental para la física. Mas, ¿qué comestibles son en especial esenciales para sostener la materia gris feliz y sana?

Tanto si deseas optimar tu alimentación a lo largo de la temporada de exámenes tal y como si deseas sostenerte alarma en tu próxima asamblea de trabajo, prestar atención a tu dieta puede ser verdaderamente rentable. Si bien no hay un único comestible para el cerebro que resguarde contra los trastornos relacionados con la edad, como el Alzheimer o bien la demencia, meditar esmeradamente en lo que comes te da la mejor ocasión de conseguir los nutrientes que precisas para la salud cognitiva y el estado anímico.

 

Tipos de alimentos para mejorar la concentración

Llevar una dieta sana y equilibrada que incluya estos diez comestibles rutinarios que fortalecen el cerebro puede asistir a sostener la memoria, la concentración y el enfoque tan agudos como resulte posible.

Cereales integrales: pueden mejorar la concentración y el enfoque
De la misma manera que el resto del cuerpo, el cerebro no puede marchar sin energía. La capacidad de concentrarse y enfocar la atención procede de un suministro conveniente y incesante de energía (en forma de glucosa) en nuestra sangre, al cerebro. Para conseguirlo, escoja cereales integrales con un IG bajo, lo que quiere decir que liberan su energía poco a poco en el torrente sanguíneo, manteniéndolo mentalmente alarma a lo largo de todo el día. Comer poquísimos hidratos de carbono saludables, como los cereales integrales, puede provocar bruma cerebral y también irritabilidad. Opta por los cereales integrales “cobrizos”, el pan de grano, el arroz y la pasta.

Pescado azul:  puede favorecer el funcionamiento saludable del cerebro
Los ácidos grasos esenciales (AGE) no pueden ser elaborados por el cuerpo, lo que quiere decir que deben conseguirse mediante la nutrición. Las grasas omega-tres más eficientes se hallan de forma natural en el pescado azul en forma de EPA y DHA. Las buenas fuentes vegetales son la linaza, la soja, las semillas de calabaza, las nueces y sus aceites. Estas grasas son esenciales para el funcionamiento saludable del cerebro, el corazón, las articulaciones y nuestro bienestar general. Si bien los estudios se hallan en una primera fase, hay rastros de que una cantidad conveniente de grasas omega-tres en la dieta puede asistir a calmar la depresión.

Lo que hace que el pescado azul sea tan bueno es que contiene estas grasas activas en una forma preparada, lo que quiere decir que el cuerpo puede emplearlas de forma fácil. Las primordiales fuentes de pescado azul son el salmón, la trucha, la caballa, el arenque, las sardinas, las sardinas y los arenques.

Los niveles bajos de DHA pueden estar relacionados con un mayor peligro de demencia, enfermedad de Alzheimer y pérdida de memoria, al tiempo que se piensa que tener niveles suficientes de EPA y DHA nos ayuda a supervisar el agobio y a generar la substancia química cerebral del buen humor, la serotonina.

Si eres vegetariano o bien vegano, puedes incorporar a tu dieta semillas como la linaza, el cáñamo y la chía, o bien estimar un suplemento de omega-tres de origen vegetal proveniente de microalgas. Si piensas en tomar un suplemento, habla primero con tu médico de cabecera. Merece la pena rememorar que las futuras mamás vegetarianas o bien veganas, o bien las que están amamantando, deberían estimar la posibilidad de tomar un suplemento debido al esencial papel que desempeñan las grasas omega-tres en el desarrollo del sistema nervioso de su bebé.

Arándanos: pueden fortalecer la memoria en un corto plazo
Las pruebas amontonadas en la Universidad de Tufts, en E.U., sugieren que el consumo de arándanos puede ser eficiente para progresar o bien retrasar la pérdida de memoria en un corto plazo. Están muy extendidos, mas asimismo se puede lograr exactamente el mismo efecto con otras frutas de color colorado obscuro y púrpura, como las moras, y verduras, como la lombarda. Estas poseen exactamente los mismos compuestos protectores llamados antocianinas.

Tomates: pueden prevenir el daño de los radicales libres
Hay buenas pruebas que sugieren que el licopeno, un potente antioxidante que se halla en los tomates, podría asistir a resguardar contra el género de daño de los radicales libres en las células que se genera en el desarrollo de la demencia, particularmente el Alzheimer. Prefiera los tomates cocidos y disfrútelos con un tanto de aceite de oliva para optimar su absorción y aprovechamiento por la parte del organismo. Otros comestibles que aportan este y otros fito-nutrientes protectores afines son la papaya, la sandía y el pomelo rosa.

Huevos: pueden retrasar el encogimiento del cerebro
Se sabe que ciertas vitaminas del conjunto B -B6, B12 y ácido fólico- dismuyen los niveles de un compuesto llamado homocisteína en la sangre. Los niveles elevados de homocisteína se asocian a un mayor peligro de accidente cerebrovascular, deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer. Una investigación efectuado en un conjunto de pacientes de edad avanzada con deterioro cognitivo leve descubrió que, tras un par de años de intervención con dosis elevadas de B6, B12 y ácido fólico, el encogimiento del cerebro era significativamente menor en comparación con un subconjunto al que se le administró un tratamiento con placebo.

Otras vitaminas del conjunto B, como las vitaminas B1, B3 y la colina, desempeñan un papel esencial en la regulación del funcionamiento normal del cerebro. La colina, que es rica en la yema de huevo, es esencial para la acetilcolina, substancia química cerebral que potencia la memoria.

Opta por comestibles ricos en vitamina B como los huevos, el pollo, el pescado, las verduras de hoja verde y los lácteos. Si eres vegano, busca comestibles enriquecidos, como las leches vegetales y los cereales de desayuno, para conseguir vitamina B12 o bien considera la posibilidad de tomar un suplemento. Otras fuentes veganas útiles de vitamina B, incluyendo la B6, son la diastasa nutricional, el aguacate, la soja, los frutos secos y las semillas.

Grosellas negras: puede reducir la ansiedad y el agobio
Hace ya tiempo que se piensa que la vitamina C tiene el poder de acrecentar la agilidad mental, y ciertas investigaciones sugieren que su deficiencia puede ser un factor de peligro para la degeneración cerebral relacionada con la edad, incluyendo la demencia y el Alzheimer. Además de esto, interesantes estudios prueban que la vitamina C puede ser útil para supervisar la ansiedad y el agobio. De las mejores fuentes de esta vitamina vital son las grosellas negras. Otras son los pimientos colorados, los cítricos como las naranjas y el brócoli.

Semillas de calabaza: pueden prosperar la memoria y acrecentar el estado anímico
Más ricas en cinc que otras muchas semillas, las de calabaza aportan este valioso mineral, vital para progresar la memoria y la capacidad de meditar. Asimismo poseen magnesio para combatir el agobio, vitaminas del conjunto B y triptófano, predecesor de la serotonina, substancia química que mejora el estado anímico. Otras fuentes alimenticias útiles son la carne de vacuno, las ostras, los garbanzos y los frutos secos, como los anacardos y las almendras.

Brócoli: puede progresar la capacidad cerebral
El brócoli es una enorme fuente de vitamina liposoluble de tipo K, que se sabe que mejora la función cognitiva y la capacidad cerebral. Los estudiosos han informado de que, puesto que el brócoli tiene un alto contenido en unos compuestos llamados glucosinolatos, puede frenar la descomposición del neurotransmisor acetilcolina, que precisamos a fin de que el sistema nervioso funcione apropiadamente y sostenga nuestro cerebro y nuestra memoria agudos. Los niveles bajos de acetilcolina están asociados al Alzheimer. Otras verduras crucíferas ricas en glucosinolatos son la coliflor, la col rizada, el repollo y las coles de Bruselas, al tiempo que la vitamina liposoluble de tipo K puede conseguirse del hígado, los quesos duros y las ciruelas pasas.

Salvia: puede fortalecer la memoria y la concentración
La salvia tiene desde hace ya un tiempo fama de progresar la memoria y la concentración. Si bien la mayor parte de los estudios se centran en la salvia como aceite esencial, asimismo podría merecer la pena incorporar salvia fresca a su dieta. Añádala al final de la cocción para resguardar los aceites ventajosos.

Aprovecha la salvia en nuestras recetas saludables, como la sopa de calabaza con salvia restallante, el risotto de cebada perlada y salvia y los escalopes de ternera envueltos con proscuitto, salvia y limón.

Nueces: pueden asistir a resguardar la función cerebral saludable
Una investigación publicado en el American Journal of Epidemiology sugiere que una ingesta conveniente de vitamina liposoluble E podría asistir a prevenir el deterioro cognitivo, sobre todo en las personas mayores. Los frutos secos son una enorme fuente de vitamina liposoluble de tipo E, de manera conjunta con las verduras de hoja verde, los espárragos, las aceitunas, las semillas, los huevos, el arroz integral y los cereales integrales.

La relevancia del ejercicio

No olvide que, aparte de una dieta saludable, el ejercicio ayuda a sostener nuestro cerebro agudo. Las investigaciones sugieren que el ejercicio regular mejora la función cognitiva, ralentiza el proceso de envejecimiento mental y nos ayuda a procesar la información con mayor eficiencia.

Suplementos para el cerebro

Si bien las investigaciones que relacionan la dieta con la demencia están aún en sus comienzos, existen algunas relaciones esenciales entre los nutrientes y la salud del cerebro que vale la pena explorar. Llevar una dieta nutritiva y equilibrada da a nuestro cerebro la mejor ocasión de eludir la enfermedad.

Si su dieta está desequilibrada por cualquier motivo, puede estimar la posibilidad de tomar un complejo multivitamínico y mineral y un suplemento de ácidos grasos omega-tres para asistir a compensar ciertos elementos esenciales. Si piensa en tomar un suplemento, es mejor que lo consulte con su médico de cabecera o bien con un profesional sanitario cualificado.